4 de junio de 2009

Vicente Rojo en el Centro Cultural Estación Indianilla



Comencé este trabajo con la idea de escribirles a una serie de figuras relevantes en el desarrollo de mi vida. Tuve algunos principios para escogerlas. Primero, que siguieran viviendo en sus obras, pero no en este mundo. Luego, que no hubieran sido amigos míos. Apenas pude dar la mano a tres de ellos en señal de respeto; también vi actuar a un par de ellos. Asimismo, partí de la base de tener una imagen visual que pudiera pasar a mis cuadros u objetos, expresa Vicente Rojo.

El pintor, escultor y grabador Vicente Rojo es el protagonista del par de exposiciones que el sábado 6, a las 12:30 horas, serán inauguradas en el Centro Cultural Estación Indianilla.

Correspondencias, por un lado, muestra obra del artista creada en los pasados dos años, mientras Concierto de cámara consiste en una selección de más de 8 mil fotografías del proceso creativo de Rojo, tomadas por Rafael López Castro. Todas las tomas fueron utilizadas por Alejandro Magallanes para hacer un video.

La parte central de la exposición, dividida en cuatro secciones, son 12 cuadros de gran formato concebidos como cartas dirigidas a igual número de personajes como Mark Rothko, Joan Brossa, Joseph Conrad, Paul Klee, Silvestre Revueltas y Paul Westheim.

Vicente Rojo también creó una docena de objetos, o mensajes, dirigidos a otros personajes como Ramón López Velarde, Constantin Brancusi, Giorgio Morandi, John Ford, Joaquín Torres García y Dámaso Pérez Prado.

Una tercera sección, intitulada Cartas grabadas, consta de tres carpetas de libro arte-objeto: A voceshecha con la escritora Bábara Jacobs;Círculo del horizonte, realizada con el poeta Alberto Blanco, y Lírica sacra, moral y laudatoria, de aforismos con Carlos Monsiváis, que viene a ser el primer proyecto artístico de Rojo con el escritor, no obstante su amistad de más de medio siglo.

El conjunto se complementa con la serie Juego de cartas para niños,dedicadas a mis nietos que ya no son niños, pero les agradezco mucho que lo hayan sido.

Sin necesidad de discursos, ni de descorrer los verbos que ocultan las placas conmemorativas, Monsiváis expresó que Rojo ha sido indispensable desde hace décadas. Entiendo que la palabra indispensable tiene posible contenido letal, pero en el caso de Vicente ha sido gozosa. Su humildad y su modestia le han permitido ser indispensable sin que el término le venga encima, lo sepulte y lo convierta en una sucesión de estatuas que se propone como remplazo en el Paseo de la Reforma.

Las primeras fotos que López Castro tomó de Rojo se remontan a más de cuatro décadas: “Entré a la Imprenta Madero como ayudante de diseño gráfico y de Vicente.

Hace dos años cuando platicamos (sobre este proyecto), lo único que hice fue recuperar aquella antigua idea: ver qué sucedía cuando un pintor toma su herramienta y se expresa con las manos.

En hora buena por uno de los grandes.

Salud.